Mostrando entradas con la etiqueta Ceca de Madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ceca de Madrid. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de octubre de 2013

Doblón de Isabel – 100 Reales. 1850-1855.


España mantenía un sistema monetario prácticamente igual al de época colonial, pero la situación en el segundo cuarto del siglo XIX era muy distinta, por que se habían perdido la mayor parte de las colonias y con ellas la llegada de grandes cantidades de oro.
Además el panorama del mercado de metales se había modificado con el descubrimiento de nuevas e importantes vetas auríferas en California y Australia. Eso motivó que el precio internacional del oro bajara y, en proporción, subiera el de la plata, realidad sentida de manera especial después de 1850.

Los proyectos de una reforma monetaria se suceden desde 1845.
Como ya se ha comentado en entradas anteriores,  algunos de los principales economistas del momento presentaron proyectos que pretendían la creación de una moneda española de plata capaz de mantenerse en la circulación sin ser desplazada por las piezas francesas; fue el caso de Alejandro Mon, José Peña Aguado, Ramón Santillán o José de Salamanca. El denominador común de todos ellos fue proponer la devaluación monetaria.





Interesante y breve historia del reinado de Isabel II.
1850 – 1868

Fue el del marqués de Salamanca el que recibió los apoyos suficientes para ser puesto en vigor durante algún tiempo, por decreto de 31 de mayo de 1847. Su idea era implantar el sistema decimal en la ordenación monetaria, al igual que se había hecho en el resto de pesas y medidas. Se decidió rebajar el peso de la moneda de oro, y se reajustó la relación de los valores del oro al valor de Francia, con el fin de evitar la extracción de moneda y la importación del numerario francés.

Con esta reforma se decidió  decimalizar  el sistema, la unidad legal de peso para los tres metales y contabilidad de las casas de moneda sería el kilogramo.
El proyecto encontró una fuerte oposición por la devaluación impuesta a la moneda española; la caída del gabinete de García Goyena supuso la salida de Salamanca del gobierno y con él el fin de su proyecto, cuya ejecución se suspendió por decreto de 6 de octubre de 1847.
Como nota importante hay que decir que se trata del primer intento serio de implantar el patrón decimal en el sistema monetario español.

La reforma definitiva tuvo lugar durante el gobierno de Narváez, siendo ministro de Hacienda Manuel Beltrán de Lis. El decreto de 15 de abril de 1848 estableció como unidad del sistema el real, y su peso se rebajó para equipararlo con la moneda francesa.

Durante unos años creció la emisión y circulación de moneda de oro, gracias al reajuste del valor de este metal en 1850, minusvalorando la plata en relación con su cotización en Europa, y al mayor nivel de inversiones extranjeras. Sirva para hacernos una idea el dato de que a finales de 1850 circulaban 977 millones de reales, de los cuales 800 correspondían a monedas de oro, 107 a billetes y solo 70 a piezas de plata. Sin embargo, esto duró muy poco, seguramente como consecuencia de los cambios políticos que tuvieron lugar en diversos estados europeos en 1848 y de los que de manera directa dependía nuestra economía.

De hecho, el 7 de enero de 1851 el gobierno de Narváez suspendió  y prohibió la acuñación y emisión de oro debido a su descenso y ante el temor de una mayor caída en el precio del metal amarillo que arrastrara a la baja el precio de las cosas y provocara una recesión en la economía.
Una medida que agravó la y ocasiono dificultades en la circulación monetaria y en el comercio exterior, por lo cual hubo protestas de comerciantes.

En vista de lo sucedido y por Real Decreto de 3 de febrero de 1854 se decidió empezar con la acuñación de oro suspendida en 1851.
Se produjo un reajuste en la variación de la relación del metal precioso ya que el sistema de 1848 fue incapaz de adaptarse a las cambiantes circunstancias del momento   por lo cual el doblón de Isabel o moneda de 100 reales debería de tener un peso de 8,38 gramos. 

Como consecuencia de estas reformas a partir de 1850 se cambia en el sistema monetario el busto de la reina y el valor en las monedas labradas en oro.

Siendo ministro de Hacienda Manuel Beltrán de Lis, quien introduce el patrón ponderal de base decimal en el sistema monetario. La unidad del sistema pasa a ser el real de plata, en oro la mayor acuñación será la pieza de 100 reales (doblón de Isabel II o centén).
Estas monedas circularan junto a las monedas de plata con valor  20, 10, 4, 2 y 1 real y como divisores las décimas de real en bronce, que supusieron el fin del sistema del maravedí, divisor hasta este momento del real de plata.

Cantidad de moneda acuñada por años en moneda de 100 reales, labradas en las tres Casas de Moneda del Reino;  Madrid, Sevilla, Barcelona.  

DIRECCION GENERAL DE LOTERIAS, CASAS DE MONEDA Y MINAS.
1850
1851
1852
1853
1854
1855
64.897,500
Reales de vellón
12.119,000
Reales de vellón
845,200
Reales de vellón

0
84.468,200 Reales de vellón
146.515,500
Reales de vellón
En 1851 y 1852  solo se acuñaron las existencias resultantes en Cajas, y su total paralización en 1853.
En estas primeras acuñaciones aun podemos ver las Marcas Técnicas.
Se labraron monedas de doblón de 100 reales en las cecas de Barcelona, Madrid  y Sevilla.

Marca de ceca                      Marca de ensayadores


BARCELONA
Doblón de 100 reales.
Se labran monedas en 1850 con marca de ensayadores SM.

MADRID

Doblón de 100 reales.
Se labran monedas en 1850 con marca de ensayadores CL
También se labran monedas en 1850 con las iniciales DG

Doblón de 100 reales.
Se labran monedas en 1851 con marca de ensayadores CL

SEVILLA

Doblón de 100 reales.
Se labran monedas en 1850 con marca de ensayadores RD.


Escudo cedido por el compañero “ Lanzarote”.

Anverso:  Se cambiará el busto de la Reina acorde con su edad.
 Isabel 2ª. por la Gracia de Dios y la Const. y el año.

Reverso: escudo completo de Carlos III como el de sus Armas Reales,  mantenidas por Carlos IV, y que recupero Fernando VII reinstaurada la dinastía borbónica en 1813. Ese mismo escudo lo heredo su hija Isabel II, el escudo con corona real, en cuyos cuarteles figuran alternadas las armas de Castilla y  de León, con las de Granada en la punta y en escudete central los lises de Borbón,  rodeado por los  collares de la Orden del Toisón de Oro y de la  Orden de Carlos III.
Las Marcas Técnicas, se colocan en la leyenda de reverso, bajo el escudo y en sentido contrario a la leyenda principal, para que puedan ser identificadas rápidamente. Ej. S (ceca) – DR (ensayadores).
Reina de las Españas y el valor “ Doblón de 100 reales”.

*Según el articulo 2º  la Ley de todas las monedas de oro serán de 900 milesimas.
*Según real decreto de 15 de abril de 1848, e1 articulo 6 disponia que las monedas de oro se acuñaran en prensa de volante con virola cerrada.

*Canto: estriado.

*El peso de estas piezas sería de 8,33 gramos.
*Diámetro: 22 mm.

Ensayadores de las distintas cecas:

             -  BARCELONA: Marca de ceca “B”.

SM - Simeón Solá i Roca y Francisco Miró.

             -  MADRID: Marca de ceca “M”.

CL - José Luis Castroviejo y Eugenio Lara.
DG – Departamento de Grabado.   

               - SEVILLA: Marca de ceca “S”.

RD - Benito de Rojas – Vicente Delgado.

Estas monedas fueron diseñadas y grabadas por Remigio Vega.

El 7 de enero de 1851 se mando un Decreto suspendiendo la acuñación del doblón de oro.

Veremos a la reina con el mismo busto, pero cambiara la leyenda desapareciendo – Doblon – en el valor, en el que solo aparecerá como valor “ 100 reales” y también cambiara el escudo.

Este cambio supuso en las nuevas monedas de oro la sustitución de las tradicionales marcas de ceca por estrellas con diferente número de puntas. Así, a partir de 1850, las acuñaciones de la casa de Madrid emplean una estrella de seis puntas, una estrella de siete puntas para Sevilla y ocho para las de Barcelona.

Doblón de Isabel
Escudos
Reales
Décimas
1  =
10 =
100  =
1.000

1  =
10  =
100

1  =
10


               Monedas labradas con valor 100 reales.


Marca de ceca según el numero de puntas de la estrella.


MADRID

Marca de ceca estrella de 6 puntas.
Se labran monedas con valor 100 Reales los años 1851 – 1852 – 1854 – 1855.

SEVILLA 

Marca de ceca estrella de 7 puntas.
Se labran monedas con valor 100 Reales los años 1851 – 1852 – 1854 – 1855.

BARCELONA

Marca de ceca estrella de 8 puntas.
Se labran monedas con valor 100 Reales los años 1851 – 1854 – 1855.


Escudo cedido por el compañero “ Lanzarote”.

Anverso:  Se continua con el mismo busto de la Reina.
                  Isabel 2ª. por la Gracia de Dios y la Const. y el año.

Reverso: escudo completo de Carlos III como el de sus Armas Reales,  mantenidas por Carlos IV, y que recupero Fernando VII reinstaurada la dinastía borbónica en 1813. Ese mismo escudo lo heredo su hija Isabel II, el escudo con corona real, en cuyos cuarteles figuran alternadas las armas de Castilla y  de León, con las de Granada en la punta y en escudete central los lises de Borbón,  rodeado por los  collares de la Orden del Toisón de Oro y de la  Orden de Carlos III.
La marca de ceca se diferencia por estrellas con diferente número de puntas.
Leyenda: Reina de las Españas y el valor “100 reales”.

*Ley – 900 milésimas.
*Peso – 8,38 Gramos. ( puede haber  variación en el peso).
*Diámetro – 22 mm.
*Canto: Estriado.


*Según real decreto de 15 de abril de 1848, el articulo 6 disponía que las monedas de oro se acuñaran en prensa de volante con virola cerrada con el canto estriado.

*Estas monedas fueron diseñadas y grabadas por: Remígio Vega.
                                                                                         Francisco Coromina

100 reales = doblón de Isabel = Centén = 5 Duros = 1000  Decimas de real. 






Monedas de la subasta Aureo y Calico 28 de Abril de 2011.
Documentación consultada; boletin oficial de Madrid 17 de abril de 1855





martes, 20 de noviembre de 2012

Primeras acuñaciones en plata, 20 Reales " Leyenda Monarquica"



 PRIMERAS ACUÑACIONES EN PLATA.
              “Leyenda monárquica”

En 1833 se producen tres hechos, muere el Rey Fernando VII, se produce el primer levantamiento Carlista en medio de una fuerte epidemia de Cólera y Javier del Burgo impone en España la moderna división en provincias.
El 10 de abril de 1834 y tras la muerte del rey el 29 de septiembre de 1833, el 3 de octubre de ese año se hizo público su testamento, en el que nombraba a su viuda, María Cristina de Borbón, Gobernadora del Reino durante la minoría de edad de su hija Isabel II, instituyéndose un Consejo de Gobierno que habría de asesorarla y que se encargaría de realizar la transición liberal. Los liberales pedian el regreso a un régimen, que continuase las ideas de la Constitución de Cádiz de 1812.

La reforma, dirigida en primer término por Cea Bermúdez y más tarde por  Martínez de la Rosa, no restablecería la Constitución de 1812, pero sí abriría el paso a una nueva constitución, el Estatuto Real de 1834.


El Estatuto Real fue una constitución flexible, breve e incompleta. De tan sólo 50 artículos, que regulaban la organización de las Cortes, sus funciones y sus relaciones con el Rey, no recogía ningún título dedicado a la Monarquía ni a sus Ministros y, sobre todo, no contenía una declaración de derechos fundamentales del ciudadano. Es decir, una dejación voluntaria de poderes por parte de la Corona, que se vio obligada por las circunstancias a transferirlos a otros órganos.

Durante esta etapa de reformas, en 1834 sale a circulación la primera moneda de 20 Reales a nombre de Isabel II.

Isabel II, María Cristina y la infanta Maria Luisa Fernanda

Estas piezas de plata de los primeros años de su reinado con leyenda “Monárquica”  circularan junto a las piezas de cobre en maravedís,  se sumarán a la modernidad y utilizarán como única moneda de cuenta el real de vellón.
Como ya vimos en las primeras monedas acuñadas en cobre, el cambio más importante que veremos en las monedas de plata será que las leyendas aparecen ya en castellano.
 Esta será la única novedad hasta la trascendental reforma de 1848.

Creo conveniente empezar hablando sobre la moneda de 20 Reales, para luego ir hablando de los valores más bajos.
Sabemos que un grave problema político, pero también monetario, fue el carlista. La guerra civil iniciada por la no aceptación por parte de Don Carlos de la sucesión en la persona de su sobrina, Isabel II, supone el uso de la moneda como arma propagandística y financiera. Obviamente, la cuestión bélica impidió efectuar una reforma en mayor profundidad del sistema monetario. La guerra marcó la prioridad en los esfuerzos de los gobernantes. Su fin posibilitó que se fueran dando los primeros pasos hacia una reforma que definiese un nuevo sistema monetario.

 España mantenía un sistema monetario prácticamente igual al de época colonial, además el precio de la plata en el mercado internacional era creciente y eso agravó la situación porque ahora también afectó a la plata extranjera, que comenzó a huir del mercado español y se convirtió en objeto de especulación.

Los tipos, su heráldica  y leyendas monetarias son siempre el reflejo de la concepción del poder que tiene el emisor, de la legitimidad que quiere transmitir a sus súbditos y a los otros estados, de la soberanía que ejerce o de territorios que
desea reivindicar. Todo ello dentro del marco de un documento económico que se convierte en el mejor portavoz de los ideales del poder. En este caso los cambios son  porque se desea informar de un cambio político (acceso de un nuevo soberano al trono).

Como ya sabemos, el rey apostaba por los liberales, sus tradicionales enemigos, para que apoyaran la sucesión de su hija. Por ello en esta extraña acuñación, que muchos consideran solamente una prueba, se cambia ligeramente el contenido político de las leyendas, ahora escritas en castellano, aunque se mantiene todo el resto de la simbología (rey por la Gracia de Dios, rey de España y de las Indias, y en el canto Dios es el Rey de Reyes), pero el retrato se ha humanizado, el valor aparece en reales de vellón (como en el Trienio Liberal) y el Toisón aparece en la moneda de plata más importante (Duro), todo ello parece un claro indicio del futuro.

Sobre el nuevo diseño de el duro de plata diseñado en 1833, es decir la pieza de 20 reales de vellón, que no  llegaron a circular  posiblemente por terminarse durante la última enfermedad del rey,  hay que decir que estos mismos tipos y leyendas de los 20 reales de vellón serán los utilizados oficialmente en las primeras acuñaciones de Isabel II.

 Esta nueva moneda y diseño de Fernando VII con valor 20 Reales, realizado por Mariano González Sepúlveda que en 1827 fue diseñada, muestra la urgencia del gobierno por disponer de las nuevas monedas.


                                            Diseño de la Moneda muestra 1833, Fernando VII   


Moneda cedida por el compañero Eddy
20 Reales 1833 " M - DG "

Las Marcas Técnicas, se colocan en la leyenda de reverso, bajo el escudo y en sentido contrario a la leyenda principal, para que puedan ser identificadas rápidamente. Sólo aparecen la marca de la Casa de la Moneda de Madrid (M coronada) y las siglas D.G, que corresponden a José Duro Garcés, nombrado en 1833 ensayador primero de la casa de la Moneda de Madrid, ( de donde salió esta moneda de prueba ) siendo destinado como ensayador en el Real Departamento de Grabado.( José Duro Garcés fue nombrado Ensayador  mayor el 29 de octubre de 1850, Ensayador mayor del Reino el 29 de octubre de 1851, y falleció el 30 de agosto de 1855).

Leyenda Monarquica 1834, Ceca "M" - Madrid.
D.G. ( Departamento de Grabado ).

Como podemos ver las primeras monedas de Isabel II ya muestran  algunos cambios con respecto a las tradicionales de época anterior, pero son similares a las de la última “acuñación” de Fernando VII, se abandona el uso del latín, ligado a los períodos anteriores y al absolutismo, por el uso del castellano, era una muestra del inevitable nuevo rumbo político de la Monarquía. Son momentos en que la Reina Gobernadora necesitaba defensores y llamó al liberal Martínez de la Rosa a presidir el gobierno (enero1834).
En general el abandono del latín en las leyendas monetarias es algo propio de todas las revoluciones liberales desde época de la Revolución Francesa, recordemos que las monedas realizadas durante el reinado constitucional de Luis XVI llevaban las leyendas en francés y fueron el modelo a seguir en toda Europa.

En cuanto a la tipología,  vemos el retrato de la reina niña.



                     20 Reales 1834, Madrid “M” – NC          



         20 Reales 1835, Madrid “M” – CR  


20 Reales 1836, Madrid “M” - CR


El signo de valor se colocaba a derecha e izquierda del escudo ( valor * - Rs.).
De esta manera la nueva pieza nos muestra esos deseos de cambios tranquilos y controlados desde el poder, aunque manteniendo intacta la autoridad real y la religión, pero sin cerrar la puerta a reformas administrativas dirigidas a mejorar el funcionamiento burocrático y el nivel de vida de la población.



Escudo cedido por el compañero “ Lanzarote”.


 En el Reverso de estas monedas  Isabel II fue continuista, en el sentido de que la tipología, mantenía la de las piezas castellanas cuya circulación se había extendido a toda la Península desde época de Felipe V. Es decir, el escudo de armas que aparecía en la gran mayoría de las piezas era el cuartelado de Castilla-León, con la granada en punta y el escusón de Borbón-Anjou en su centro, que tradicionalmente se conocía como escudo abreviado de España, (el Toisón de Oro, que recordemos era hasta entonces una marca distintiva únicamente de la moneda de oro, pero que ya había aparecido en la plata de esta forma en la “última acuñación” de Fernando VII,1833 ).
Leyenda monárquica (“REYNA DE ESPAÑA Y DE LAS INDIAS “). ( Como podemos ver la palabra “reyna” va con “Y” ).

En el Anverso podemos ver a Isabel II en sus primeros años de  niñez, este busto será  utilizado  oficialmente en las primeras acuñaciones de Isabel II en distintos valores. Con leyenda “ ISABEL 2ª POR LA GRACIA DE DIOS”.


                    En el canto,      "DIOS ES EL REY DE LOS REYES".

Año de acuñación, 1834.1835. 1836. ( únicamente en la ceca de Madrid ).

Peso: 27 Gramos  
Plata 902 milesimas.
Grabador: Mariano González de Sepúlveda.

Ensayadores y ceca:
1834 -   Ensayador: NC - Antonio Rafael Narváez y  José Luis Castroviejo
1834 - . ( DG ) - según distintas opiniones estas iniciales significarían  “Departamento de Grabado” o bien serian las iniciales de  “José Duro Garcés.
José María de Francisco  nombra a José Duro Garces con sus iniciales “DG”, como las iniciales del ensayador marcadas en la moneda de 20 reales de la ceca de Madrid, ( en el apartado de  arriba lo podemos ver ).

1835 –  Ensayador: CR - José Luis Castroviejo y Francisco Rodríguez
1836 –  Ensayador: CR - José Luis Castroviejo y Francisco Rodríguez


               Real de a ocho antiguo = 20 Reales de Vellón =  680 Maravedís = 30 Sueldos








Bibliografia; José María de Francisco Olmos. (PROPAGANDA POLÍTICA EN LA MONEDA DE LOS BORBONES)

La última acuñación de Fernando VII (1833). Imagen documental de una nueva realidad política.
Fotos de la subasta de Aureo y Calico “ Anastasia de Quiroga”